La envidia
- Sofi

- 10 hours ago
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Cosas que no envidiarías de mí:
Tengo un tórax excavatum, eso quiere decir que mi esternón esta hundido, o sea que tengo un hoyito en el pecho.
El pelo me crece súper lento. Llevo un par de años teniendo esta tradición de cortármelo para donarlo pero sé que cuando lo haga tengo que estar lista para que el cambio sea medio permanente porque ya hice el cálculo y toma como 3 años aproximadamente en que me vuelva a crecer.
Soy mamá migrante. Así que solo somos mi esposo y yo al cuidado permanente de nuestra hija. Ya no recuerdo cuándo fue la ultima vez que salí con Daniel a solas.
He tenido muchas muertes cercanas en mi familia.
Uno de mis issues son las amistades. Creo que esto se remonta a tercer o cuarto grado cuando me sacaron del grupo de mis amigas.
Me cuesta muchísimo organizarme. Tengo tantas ideas en la cabeza, pero la ejecución me cuesta.
Este trend me hace pensar en muchas cosas que trabajo con mis pacientes en terapia.
Muchos llegan abrumados porque sienten envidia.
Y es que con las redes sociales ahora podemos ver qué está haciendo todo el mundo, desde nuestro vecino hasta los famosos. Es inevitable caer en ese espiral de comparación y muchas veces ese espiral nos va a generar envidia.
Envidia de ese fitness influencer.
Envidia de esa amiga que pasa viajando.
Envidia de ese familiar que está teniendo mucho éxito.
Y después de la envidia sigue la culpa.
Una culpa cuya pesadez es directamente proporcional a la cercanía de la relación interpersonal.
Es decir, entre más ‘queremos’ a la persona, más culpa sentimos por estarla ‘envidiando’ porque ‘no deberíamos sentir esto’.
Nos sentimos mal porque creemos que si sentimos envidia les estamos deseando algo malo o que no estamos alegres por ellos. Pero es que la envidia es mucho más complicada de lo que nos enseñaron en la casa, en la escuela, o en la iglesia. Mas allá de buena o mala, la envidia tiene tanto que comunicarnos.
Una regla general es que la envidia te está mostrando eso que es importante para vos.
Quizás te da envidia el compromiso de tu amiga — esto no significa que no estés feliz por ella. Esto te está demostrando que, para vos, también es importante comprometerte y casarte. Y quizás, como mecanismo de defensa te has dicho que no es tan importante pero son esas fotos de tu amiga que te demuestran que sí lo es.
¿Lo ves?
La envidia está trayendo a la superficie algo que has querido ignorar o has querido esconder con mucha fuerza.
Y eso es súper valioso.
La envidia nos ayuda a ser honestos con nosotros mismos.
Y la honestidad no siempre es cómoda porque hemos aprendido a aparentar, a agradar, y a cumplir con lo que se supone que tiene que ser nuestra vida.
Así que cada vez que sientas envidia, dale espacio, habla con ella, pregúntale que te está trayendo a la luz.
La envidia en sí misma solo es negativa si las acciones que se derivan de ella lo son.
No podemos controlar lo que sentimos pero SI lo que hacemos con ello y ahí, esta toda la diferencia.

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