Entre luces y recuerdos
- Sofi

- Dec 21, 2025
- 2 min read
Como a muchos, las fiestas navideñas me ponen nostálgica.
Hace un año tenía aproximadamente 5 meses de embarazo. Mi barriga empezaba a notarse y me moría de curiosidad por conocer a Botuchine (decidimos no saber su sexo hasta que naciera)
Y ahora—tengo a una bebé de 8 meses a mi lado, una bebé perfecta, sumamente curiosa, e inteligente; que ya vió su primer árbol de navidad. Mi bebé, que cada día despierta más y nos muestra su única personalidad.
Cuánto ha cambiado. Cuánto se ha movido. Cuánto me he transformado.
Recuerdo los pensamientos que tenía hace un año:
¿Será que va a estar bien?
¿Vendrá sanito?
¿Qué ira a ser?
¿Qué nombre le vamos a poner?
¿Tendrá pelo cuando nazca o será pelón?
¿Será que voy a poder?
¿Cómo haré con mi trabajo?
¿Perderé a mis pacientes?
¿Podré tener parto natural o me tendrán que intervenir?
¿Cómo quedará mi cuerpo?
¿Qué pasará con mi relación con Daniel?
¿Iremos a poder estando solos aqui?
Un año después, aquí estoy. Aquí estamos, los tres. No tenemos todas las respuestas. Aun nos persiguen algunas ansiedades, diferentes, evolucionadas, pero presentes, y ¿saben qué? Si estamos pudiendo.
A nuestra manera.
A nuestro tiempo.
Ahí vamos.
Y este es un bonito ejercicio que me gusta hacer cada tanto con mis pacientes y me parece perfecto para cerrar este año.
Quiero que pienses en tu yo de hace un año—donde estabas, qué estas haciendo, que querías, qué te movía, a quienes tenias a tu lado. Cierra los ojos y recuérdalo.
Y ahora regresa al hoy, al presente. Y sin juzgar escanea todo lo que ha cambiado, todo lo que se ha transformado. Te darás cuenta que has logrado mucho más de lo que te das crédito; logros que pasan desapercibidos solo porque no estaban en tu lista de año nuevo.
E independientemente de eso, estás aquí.
Seguís aquí.
Y eso, lo es todo.
Si te gustó, ¡compártelo!









Comments